Después de un viaje de 17 horas con algún que otro incidente. Entre ellos un avión que se estropea en pleno despegue, uff!
Aquí estamos, ¡en Turquía!.
Y por cierto ya nos hemos encontrado con el típico gilipollas catalán. Es lo que tienen los capullos, que estás donde estés siempre habrá alguno. Que lastima.

El sector principal a 5 minutos de nuestro bungalow
Chorrerismo a tope y una roca excepcional.